Otra ciudad imperial es Meknes, a la que por desgracia tan solo pudimos permanecer 1 dia, con una plaza de ventas impresionante, un kasbah o fortaleza que se remontan a los origenes de la ciudad en el siglo VII, llena de arquitectura fascinante; Recorrimos todo el mercado y muchas calles de la medina, visitamos una madraza (nombre arabe con el que se le denomina a cualquier escuela) religiosa, en esta se ensenaba el Coran, para los ninos que se preparasen en un futuro a actividades de orden religioso, es una de las mas grandes en Marruecos.
Por la tarde, habia grandes aglomeraciones en la plaza principal, en su mayoria hombres vistiendo sus Shylabas, conversaban unos, otros intercambiaban productos o observaban atentos a vendedores de "novedades".
Despues de visitar el mausoleo de Moulay Ismael y quedar completamente anonadados, cruzamos puertas magnificas, y nos adentramos a lo que fue una prision subterranea, donde un listo nos dio un "tour" pesimo, creo que nos confundio mas al respecto de como fue utilizada.
El sol grande caia lentamente ante nuestros ojos, mientras abandonabamos la ciudad, pensando en lo que seguia de nuestro recorrido.
Llegamos a Jenifra, una ciudad de mala fama por ser "el prostibulo" se localiza entre Meknes y Marrakesh; supuestamente seriamos hospedados por un muchacho que nos llevaria al desierto.
Al bajarnos del autobus, Jaouad nos esperaba ansiosamente desde hacia 6 horas, extranados nos subimos a un taxi que nos llevaria a un pueblo vecino en medio de la nada, donde las estrellas y la luna eran las fuentes de luz, descendimos un poco desconfiados y la experiencia de esta noche radico en que su unico interes era vendernos un tour carisimo, Jaouad simplemente utilizaba Couch Surfing como medio de estafa. Nos frustro la ida al desierto. La manana siguiente salimos muy de manana rumbo a Marrakesh, la ciudad roja.
6 horas de camion, donde observe una cantidad de paisajes fascinantes, sin embargo habiamos llegado al mayor destino turistico de Marruecos, atravesamos un mercado de libros y comida para adentrarnos en la medina, tras nuestra experiencia con Jaouad, descartamos de inmediato la posibilidad de ser hospedados por otro CS'er. Llegamos a un hotel con agua fria.
Nos dirigimos esa noche a observar uno de los mercados mas grandes y mas fabulosos en la tierra, un mercado donde la magia, los olores y sabores se entremezclaban haciendose uno, ademas justo esa primera noche, teniamos luna llena y un cielo lleno de estrellas; encantadores de serpientes, monos secuestrados, gente actuando, comiendo, gritando, cantando, todo se encuentra alli. recorrimos brevemente el mercado, comimos una sopa que nos encantaba y que encima era muy barata, los infantes marroquines se aproximaban a los turistas a que les invitasen a comer o a vender dulces y panuelos desechables. se observaba notoriamente la cantidad de turistas que hay, no obstante, no nos volvimos a dejar acechar, simplemente habia que decirles un NO, GRACIAS tajante. Aquella noche se marcharia Jimena, la siguiente Carlos Malacopa. En nuestro segundo dia, teniamos planeado hacer un bano turco que tanto nos habian recomendado, debiamos comprar un jabon negro exfoliante; sin embargo debido al mal tiempo, las ganas nos quedaron, terminamos yendo con un barbero, que nos dejo a Carlos Malacopa y a mi, una barba de pintura italiana, por otro lado mi hermano se habia quitado su bigote de "Speedy Gonzalez". Ese dia estuvimos caminando todo el dia, come y come.
La ciudad roja, me resulto en extremo turistica.
Mi hermano y yo, caminamos por alrededores de la ciudad, no teniendo mucho que hacer, yo me preparaba mentalmente para mis siguientes destinos, nuevamente tomaba el vuelo.
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